Un anuncio promocional de Call of Duty: Black Ops 7 protagonizado por la comediante Nikki Glazer ha sido prohibido en el Reino Unido después de que espectadores se quejaran de que banalizaba la agresión sexual. La Autoridad de Normas Publicitarias del Reino Unido (ASA) se puso del lado de los críticos, afirmando que el humor del comercial provenía de "la humillación y la amenaza implícita de penetración dolorosa y no consentida".
El polémico anuncio muestra a un hombre en un control de seguridad aeroportuaria donde Glazer y el actor de Call of Duty Peter Stormare actúan como agentes sustitutos porque el personal habitual está demasiado absorto jugando al videojuego. Stormare le ordena al hombre que se quite toda la ropa excepto los zapatos y que muerda una porra, mientras Glazer se pone un guante de goma y comenta: "Hora del espectáculo de marionetas". Stormare concluye con: "Va a entrar en seco".
La editora Activision defendió el anuncio, argumentando que representaba un escenario absurdo destinado a provocar incomodidad en lugar de mostrar actividad sexual, que no contenía contenido explícito y que se emitió en franjas horarias para adultos en televisión lineal. Sin embargo, la ASA dictaminó que el anuncio era irresponsable y ofensivo, prohibiéndolo en las emisiones del Reino Unido en su forma actual. Aunque sigue siendo accesible en línea a nivel internacional y a través de YouTube dentro del Reino Unido, no está claro si Activision tenía la intención de seguir emitiéndolo.
Este error de marketing se suma a los desafíos de Activision con Black Ops 7, que ha registrado ventas decepcionantes en Europa ante la fuerte competencia de títulos como Battlefield 6 y ARC Raiders. En respuesta, Activision ha anunciado cambios importantes para la serie Call of Duty, incluido el compromiso de evitar lanzar juegos consecutivos de las mismas subfranquicias como Modern Warfare o Black Ops en el futuro.