Adol Christin se lanza a la aventura una vez más en Ys X: Nordics, nueva entrega de esta legendaria saga action RPG que nos lleva a surcar los mares y a forjar nuestra propia leyenda vikinga.
Todos los años hay un juego (o varios) que llega sin hacer demasiado ruido y nos pilla completamente desprevenidos y se convierte en uno de nuestros favoritos. Y en mi caso, ese juego es Ys X: Nordics, un título del que no esperaba demasiado y que ha conseguido engancharme como el que más.
Hay que tener en cuenta que la décima entrega de la saga action RPG de Falcom llega a Occidente un año después de lanzarse en Japón. Y si a eso le sumamos que se trata de un título intergeneracional con un apartado visual que ya en el momento de su lanzamiento era un tanto “añejo”, puedo entender que no sea uno de los juegos más llamativos del mes de octubre.
Sin embargo, y aun con sus evidentes carencias, la nueva aventura del bueno de Adol me ha conquistado… lo suficiente como para dejar aparcados otros grandes lanzamientos que esperaba con ganas (lo siento, Dragon Ball Sparking! ZERO, te toca esperar).
En este análisis te cuento cómo lo ha conseguido y por qué deberías darle una oportunidad, incluso aunque no conozcas la saga Ys.
El análisis de Ys X: Nordics para PS4, PS5, Nintendo Switch y PC de Hobby Consolas
Pese a ser la décima entrega principal, Ys X: Nordics se ubica entre Ys II: Ancient Ys Vanished - The Final Chapter (1988) y Ys: Memories of Celtea (2012). De ahí que haya alguna mención a los acontecimientos previos de la historia, especialmente al principio del juego, pero vas a poder seguir el hilo de la trama sin ningún problema.
En esta ocasión, Adol Christin, el espadachín pelirrojo amante de la aventura, va a parar hasta las islas norteñas del Golfo de Obelia, regentadas por una tribu marítima conocida como Normans. Adol no tarda en cruzar su camino con Karja, una fiera guerrera con la que comparte el poder para derrotar a los Griegr, los enemigos inmortales que asolan la región.
Aunque puede que ya lo hayas adivinado al leer esa breve sinopsis, Ys X: Nordics está fuertemente inspirado en la mitología nórdica. Y pese a que usan una terminología diferente, es fácil ver la correlación: los Normans (vikingos) veneran al dios Harr (Odín) y se enfrentan a los Griegr (Draugr).
No me extrañaría nada que el auge de popularidad de la mitología nórdica en los últimos años y el éxito de manganimes como Vinlad Saga, sean los culpables de que esta nueva entrega de Ys haya apostado por la ambientación vikinga.
En lo que a la jugabilidad se refiere, puedes esperar lo habitual en la saga Ys: acción frenética y muy espectacular combinada con elementos RPG. Sin embargo, Ys X: Nordics también pone sobre la mesa varios cambios muy interesantes.
El primero lo encontramos en el sistema de combate: en lugar de manejar a un grupo de personajes, en esta entrega controlamos a solo dos: el propio Adol y Karja. Y aunque esto pueda parecer un retroceso respecto a las anteriores entregas, la acción de Ys X está construida alrededor de sus dos protagonistas.
De esta manera, podemos controlar a Adol o a Karja y cambiar entre ambos en cualquier momento con tan solo pulsar un botón. Mientras manejamos a uno, el otro personaje se encarga de actuar por su cuenta controlado por la IA. Sin embargo, si mantenemos pulsado el gatillo derecho, pasamos a controlar a ambos personajes a la vez.
Así se consiguen ataques que cubren una mayor área y causan más daño, así como acceso a técnicas más poderosas. Puede sonar tentador jugar así continuamente, pero este "modo doble" también hace que sea más complicado esquivar o bloquear los golpes enemigos, y que las técnicas consuman el medidor de ambos personajes.
Es un sistema realmente bien pensado, pues nos invita continuamente a cambiar entre Adol y Karja. Por ejemplo, si la salud de uno cae, podemos cambiar al otro para que se vaya recuperando. O si uno se queda sin energía para usar técnicas, podemos cambiar al otro para continuar la ofensiva. Y si bloqueamos un gran número de ataques, las técnicas del modo doble hacen más daño.
El resultado es un sistema de combate muy ágil, pero que también cuenta con una buena dosis de habilidad técnica: esquivas, parrys, ataques en salto, combos con ambos personajes... Cuando le pillamos el truco, es muy completo y espectacular.
Eso sí, tengo que reconocer que no he llegado a acostumbrarme a los controles. Puede que sea cosa mía, pero me he pasado una parte importante del juego haciéndome un lío con los gatillos, pues tenemos uno para esquivar, otro para acceder a las técnicas y otro para bloquear/controlar a ambos personajes.
Y si a eso le sumas que los controles de ataque tampoco son los habituales (X para atacar, Círculo para saltar...), puede que entiendas mi problema.
Pero en Ys X: Nordics el combate no lo es todo. Al menos, no el combate terrestre: esta nueva entrega también incluye combates navales.
Y la mejor forma de describirlos sería: "como Assassin's Creed IV: Black Flag, pero estilo anime". Es decir, además de cañonazos, también tenemos acceso a otros tipos de munición con distintas propiedades que actúan como las técnicas del barco.
Inicialmente, los controles del barco son lentos y torpes, pero en cuanto lo mejoramos un poco la cosa cambia bastante y los encuentros en alta mar acaban siendo bastante ágiles. ¡Incluso es posible abordar los barcos enemigos!
Tener un barco también supone que tengamos algo más de libertad para explorar, pudiendo dejar a un lado la historia para explorar las islas que veamos o perseguir diferentes tareas opcionales.
La exploración, de hecho, también tiene su miga, pues a medida que avanzamos en la trama vamos desbloqueando habilidades que nos dan acceso a nuevas zonas, y hay cosas realmente chulas: Adol puede usar un ataque de fuego para quemar zarzas, Karja puede usar hielo para construir pilares, hay una suerte de monopatín para recorrer raíles... y más cosas que ya descubrirás.
Además de todo esto, también hay un sistema de progreso bastante elaborado que nos permite personalizar a Adol y a Karja en función de las áreas en las que queremos que destaquen en combate. Y, como es costumbre en la saga Ys, también hay una buena dosis de farmeo de materiales para mejorar armas y armaduras, así como un gran surtido de accesorios.
La verdad es que Ys X: Nordics es un juego completísimo, con un montón de sistemas y mecánicas jugables que hacen que sea muy difícil aburrirse (ah, sí: también hay pesca).
Tiene, sin embargo, dos problemas que afectan al ritmo: el primero es que tarda muchísimo en arrancar. Y por muchísimo quiero decir que hasta que tienes el barco y puedes explorar con (relativa) libertad, pasan unas 6/7 horas de juego.
El segundo problema está relacionado con el primero: hay una cantidad desmesurada de diálogos. No tengo problema alguno con que los juegos hagan énfasis en la narrativa, pero en un título con una jugabilidad frenética como la de Ys, muchas veces estás deseando que terminen de hablar para poder irte a pegar espadazos. Tampoco ayuda el hecho de que el juego llega en inglés.
Ya que hablamos de problemas y, como mencionaba al principio, se trata de un juego con un apartado visual realmente flojo, incluso para la época de PS4. Sospecho que puede deberse a que la versión de Switch fuese la principal durante el desarrollo, porque, si no, no me explico la escasez de detalle en los escenarios o la ínfima distancia de dibujado en el mar.
Sobre lo que no hay pegas es sobre la banda sonora en los momentos de acción: como de costumbre, Ys X:Nordics nos deja melodías supercañeras que son perfectas para liarse a porrazos.
En definitiva y, ya para terminar este análisis, Ys X: Nordics no está exento de problemas, pero son la clase de problemas que, una vez entras dentro de su propuesta, pasan a darte igual. Si llevas tiempo buscando un buen action RPG, nunca has probado la saga Ys y dominas el inglés, aquí tienes un juego que te va a sorprender y enganchar a partes iguales.